La hija del tiempo. Josephine Tey. 1951

Vaya ladrillo. O vaya obra suprema. Tú decides. Tengo la sensación de que estoy sumergido en el ambiente inglés de Holmes de exquisitas formas y fondos tan educado, civilizado y proclive al té, que es el colmo del manierismo y afectación de la novela negra inglesa. Hasta actrices famosas de teatro entre los protas.

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La investigación data de un crimen y sus repercusiones en la historia de sucesión monárquica en la Inglaterra  del XV. Otra vez: ahí es ná. La hija del tiempo está clasificada como una de las mejores “novelas negras de todos los tiempos” aunque otorgarle este calificativo depende de lo que se entienda por novela negra. Pero eso es cuestión filosófica a la que no me atrevo ni acercarme.

Quien se espere una novela negra al uso va apañao. Poirot, Miss Marple podrían ser perfectamente sus protagonistas, así como el ya mencionado Holmes. El ambiente de recogimiento es asombroso. Y el caso, ya te digo, del XV.

Entre los recuerdos, que es lo único que somos, me salpicaban a veces gotas de la ventana indiscreta de Don Hitchcock, con un metomentodo recluido entre cuatro paredes, o de las aventuras de Sherlock con un Carradine en el papel del sumiso discípulo Holmes.

Sed de Mal. 1958

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Dirigida por Orson Welles en 1958, interpretada además de por Welles, por Charlton Heston, Janet Leigh, Joseph Calleia, Akim Tamiroff. También aparecen Zsa Zsa Gabor y Marlene Dietrich, aunque de forma testimonial.

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Hasta aquí lo que pone en todos los lados. ¿Qué hay de más?

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El presupuesto de maquillaje debió de ser bastante elevado para dar ese toque moreno-mexicano a Charlton Heston durante toda la película, (quizás lo embadurnaron de melaza que cuesta de quitar). Un mexicano poco creíble, vaya. Akim Tamiroff si que da el perfil de mexicano mafioso, guarro y gandul.

En cuanto a las actrices te acuerdas más de Marlene Dietrich que de Janet Leigh y eso que sale en cuatro escenas. La Leight es tan buena, inocente, guapa y delicada que dan ganas de que la asesinen. Tania, como se llama en la película la Dietrich, está arrebatadora.

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Es de destacar la escena de Janet Leigh en paños menores y muy sensual:

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Orson Welles (Hank Quinlan) con sus cuarenta y tres años en ese momento, en la película parece que tenga setenta, da vida a un todopoderoso poli troglodita traumatizado por el estrangulamiento de su mujer.

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En cuanto a planos, los picados y contrapicados….hay muchos

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y sombras, muchas sombras….

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e incluso oscuridad casi total…

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En el apartado de escenas típicamente tópicas las del toro hispanomexicano que toda película hollywoodiense sobre México que se precie debe incluir…

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Ahí es ná.

No seria correcto este destripe de Sed de Mal sin hacer referencia a uno de los más largos planos secuencia del cine, de esos que van todo seguido, sin cortes, de tres minutos y once segundos de duración. Lo puedes ver aquí.

¡Ale! A disfrutarla. Cualquier obra creativa merece un respeto y un poco de tu tiempo. A mí me gustó. ¿Y a tí?

El tercer hombre. Carol Reed. 1949

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De las mejores que he visto, aunque tanto callo de leer negro me hizo sospechar desde el principio. Al tal Harry Lime (Orson Welles) se le veía venir de lejos. Una película en la que el malo ni tiene escrúpulos ni remordimientos por carecer de ellos.

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Siempre recordada por Orson Welles en realidad los protagonistas que llevan el peso de la película son Joseph Cotten y Alida Valli.

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La música reconocida hasta la saciedad de Anton Karas

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Ambientada en Viena tras la reciente Segunda Guerra Mundial, los escenarios en los que transcurre la película que nos presenta su director Carol Reed es de los más inquietantes e incluso dantescos de los mostrados en el cine. Aquí una muestra.

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En fin para verla sí o sí. No defrauda.

Galvestone. Nic Pizzolatto

imageLa gran fama de Nic Pizzolatto le ha llegado sin duda como autor de la serie True Detective. Haría falta meditar la aportación a su éxito de director Cary Fukunaga.Pero eso es otra historia.

Galveston empezó siendo una road movie al uso. Una fuga con personajes típicos bien retratados: matón a sueldo cuarentón, borracho y en este caso terminal, joven prostituta de vida desgraciada, mafioso de medio pelo…todo ello en ambiente sureño de calor sofocante, desvencijado, sucio e incluso roto y tópicos de la novela negra como la violencia, alcohol, drogas, pistolas y demás….que estuvo a punto de provocar que abandonara, me aburría soberanamente.Ya eran demasiadas novelas así. Sin embargo seguí leyendo. Menos mal.

En un momento todo se volvió intimista, los personajes cobraron vida y se interpusieron entre el papel y yo. Los diálogos despojados de todo adorno fluían uno tras otro mostrándome la mente de los personajes desnudos hasta que acabé contemplando la novela como lo que era realmente, una novela de personajes. De personajes de novela negra atrapados por el destino y la fatalidad, también tópicos de la novela negra pero muy bien manejados por el autor con los que empaticé tanto que no deseaba que les alcanzara.

¿Les alcanzó? Eso lo dejo para que tú lo descubras. Merece la pena. Sin duda.

Dies Irae. César Pérez Gellida

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A lo Highsmith. Me recuerda a Ripley y su compleja mente. Pero también recuerdos de historia.

En Dies Irae, César Pérez Gellida proporciona una vuelta de tuerca a Memento Mori. La emigración de sus protagonistas de Valladolid es consistente, coherente, caliente, interactuando en un medio social y cultural muy diferente, con una permanente dosis de la brutal violencia del género negro nórdico. Los hechos y momentos históricos a los que refiere aportan un extra y la singularizan. Incluir una banda sonora lo refuerza.

Dies Irae se retroalimenta conduciéndonos por una espiral de hechos que provoca mantener el careto pegado a la hoja. Parar para comer y para ¿dormir?

Aunque posee los elementos básicos del género negro transciende ésta, adetrándose en vaivenes emocionales marcados por la psicología de sus actores. Por que son eso, actores, acción. No sé si el autor estaría de acuerdo en su cinematografización. No sé si con el tiempo marcará incluso un subgénero en el género negro español.

Una constante en la novela: lo que parece una cosa, es realmente eso, lo que parece.

Los cuerpos Extraños. Lorenzo Silva.

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Se nos hacen mayores.

La última entrega de Bevilacqua y Chamorro es más individual, se vuelve hacia el interior de los personajes aflorando la personalidad que Silva les ha ido construyendo a los largo de los años. El cambio en la visión de las cosas que otorgan los años, donde se repasan vidas y sueños, lo que pudo haber sido y no fue. Lo que será.

Sin dejar en ningún momento de reconocerse a los guardias civiles, una mayor caracterización de éstos gana terreno a la trama negra de la novela. Una trama que empieza a ser común en gran parte de la novela negra actual, enmarcada en la corrupción política tan en boga y donde también se incluyen las conexiones internacionales del crimen, todo ello sin dejar de apelar a los clásicos instintos primarios del hombre como la envidia, la codicia, el sexo……

El sueño eterno. 1946

Una de las mejores películas del cine negro. Basada en la novela de Raymond Chandler del mismo nombre, dirigida por Howard Hawks con guión de William Faulkner, sí el gran escritor, y protagonizada por Humprey Bogart y Lauren Bacall

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