Hannibal. Serie. 2013-15.

Quizás sólo los amantes de lo psicológico, variante terror o manipulación, puedan valorar el verdadero alcance de Hannibal. Y los que no lo son, no crean que saldrán indemnes. Una historia que deja mella en las profundidades de nuestras convicciones éticas haciéndonos dudar, de si realmente nuestros instintos vitales son como creemos y se encuentran fuera de toda discusión o….. podemos llegar al horror. Eso depende de la empatía emocional de cada uno. Yo, que soy de fácil convencer, me indujo a la duda. Hannibal puede llegar a ser muy convincente.

Basada en el libro «Red Dragon» de Thomas Harris, ha conocido toda clase de remakes red_dragondesde que se popularizara el Dr. Hannibal Lecter en «El silencio de los corderos» allá por 1991, protagonizada por Jodie Foster y Anthony Hopkins. Inolvidable.

Pero la serie parte de un inicio diferente, adaptada a las formalidades y duración de una serie, que cuenta con tres temporadas y treinta y nueve capítulos, comienza con el reclutamiento de Will Graham como analista de comportamiento por parte del FBI para atrapar a un asesino en serie. Los métodos de Will son muy «especiales», casi ultrasensoriales. Will recurre al Dr. Hannibal Lecter para que le ayude a cercar al asesino. A partir de aquí la mutua relación será el eje sobre el que se mueva la serie. Todo lo demás pasa a un segundo plano. Existen otros personajes, también principales, sin embargo, Will y Hannibal marcarán la frontera entre lo doméstico y lo transcendente y poco a poco introducirán en su dinámica al resto de personajes y a toda la trama.

Simple, ¿verdad?  Ja. Los mecanismos de la mente son impresvisibles, inabarcables e inexplicables. Pero hay quien sabe manejarlos, y a voluntad. Un tira y afloja continuo entre el deber y el instinto. Entre lo social y moralmente aceptable y los deseos más perversos.

«Los actos de crueldad extrema requieren de un alto nivel de empatía»

Pero Hannibal es elegante, sofisticado, erudito y encantador, hasta el punto que le proporciona un gran poder de seducción sobre todo aquel que se le aproxime. Yo incluido. Su ética es primaria, animal y pretende hacer partícipes y adeptos a ella, apoderándose de su raciocinio. Y lo hace muy bien. Tanto que puede llegar a hacer olvidarnos de nuestros principios. Yo lo hice.

Pero no creáis que todo es psicológico, la sangre también hace su aparición, en contadas ocasiones, pero de una crueldad extrema, con escenas que sorprenden primero y paralizan después.

Este aspecto brutal no es gratuito, tiene su justificación en la trama psicológica y en la percepción del mundo onírico que crean Will y Hannibal. Hay que tener los pies firmemente aferrados al suelo para no sucumbir a los desvarios del doctor, especialmente en temas gastronómicos, su cocina caníbal es digna de admiración, refinada, adaptada al gourmet, agradable y artística, evitando siempre lo repugnante, lo carnicero, funcionando siempre a través de lo implícito. ¡Ñam-ñam!

No apta para los políticamente correctos, ni para corazones estrechos.

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