Calle de la Estación, 120. Léo Malet. 1942

calle_estacion_Leo_Malet_Josevi_BlenderEl nombre de su protagonista ya lo anuncia: Dinamita Burma. Una novela negra de corte americano. Pero escrita por un francés. En 1942.

Y es que los franceses fueron los primeros que introdujeron esta novela negra en Europa, no olvidemos la Série Noir de Gallimard.

Así, este Dinamita es duro, pero también más divertido, locuaz, irónico, cínico que sus colegas americanos. Mucho menos conocido que Maigret. Hasta aquí, bellas mujeres, inocentes damiselas, abogados, delincuentes, herencias, la agencia de detectives Fiat Lux,  en un guión nada simple, narrada desde el punto de vista de Dinamita.

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La resolución de la trama es un tema aparte. Un pedante diría que poirotiano o holmesiano. Como tantos finales de clásica novela europea, el inteligente Néstor Burma resuelve el caso reuniendo simultáneamente a los diferentes sospechosos en una estancia y verbalizando su capacidad deductiva. Esto me dejó sorprendido, la verdad, no creía que el desenlace sería de esta forma. Bien hecho, eso sí, pero Burma me pedía otra cosa, más agresiva, más letal, aunque no sé si realmente Dinamita transmitía estas maneras o fueron imaginaciones mías. O mis expectativas.

No se puede dejar de ver el contexto social. Ese contexto social que ahora se desestima e incluso obvia en muchas referencias a la novela negra y que se contempló alguna vez como parte intrínseca de la misma.

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Una historia contada en pleno avance de las tropas nazis en una Francia dividida por la línea de demarcación entre la zona ocupada por los nazis y la zona «libre» comandada por el mariscal Pétain con capital en Vichy. Un momento marcado por la necesidad de salvoconductos para trasladarse de una zona a otra (con su parte corrupta), control de las llamadas telefónicas y postales, existencia de campos de prisioneros o el racionamiento.

El personaje de Nestor Burma le dió a Léo Malet para escribir más de una treintena de títulos. Calle de la Estación, 120 es la primera historia de Dinamita. En 1954 inició el ambicioso proyecto «Les Nouveaux Mystères de Paris», una serie de veinte novelas ambientadas en cada uno de los arrondissements parisinos con Burma como protagonista. Inconcluso, solamente llegó a realizar quince novelas.

Su gran popularidad la llevó al cine en 1946, al cómic por el artista francobelga Jacques Tardi en 1988 y a una serie de televisión de ocho temporadas entre 1991 y 2003.

Desde 1942, esta novela ha sido reeditada infinidad de veces, gran clásico de la novela negra francesa y asumida por su sociedad como parte de su idiosincrasia.

No sólo hay Maigret para cenar.

 

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Montecristo. Martin Suter. 2015.

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Conociendo que los límites de la novela negra, policíaca o de suspense son difusos, Martin Suter nos propone, como si no lo supiéramos gracias a nuestra inmensa imaginación, los tejemanejes, chanchullos y maquinaciones de políticos, financieros y medios de comunicación. Sólo de Suiza, pero claro, ¿quién no depende hoy en día de un banco suizo?

Rozando el oportunismo y el candelero de escándalos como la lista Falciani, es una novela que viene al pelo, por ello se la considera la novela más política de Suter. Arrea en la línea de flotación de los detentadores del poder.

En ella nos cuenta, con una prosa amena, ligera y fácil, sin entrar en conceptos económicos que podría obligar a abandonar el libro, el caso de Jonas, el protagonista, un periodista de frívolas noticias con ínfulas de director de cine que, como en muchas otras novelas, se ve involucrado de manera involuntaria en la mayor trama corrupta nunca conocida y que podría poner en peligro la situación del mundo tal y como lo conocemos. Ahí es ná.

Sin embargo, esta trama poco novedosa, la desarrolla con una buena novela. Con personajes muy bien delimitados personal, moral y profesionalmente, tiene una capacidad muy grande para que una vez se empieza, no poderla abandonar como si de una taza de café frío se tratara. Los sucesos relevantes los situa bien repartidos a lo largo de la novela para despertar la curiosidad. El final conspiranoico, quizás es la nota más discordante de toda la historia.

Para mí, tiene una lectura muy recomendable y una pregunta muy delicada: ¿Qué estarías dispuesto a sacrificar por conseguir tus sueños?  Jonas, con el guión de su «gran» película paseada y rechazada por muchas productoras, consigue, por arte de birlibirloque, los medios para realizarla en plena investigación. ¿Casualidad o es que el chico vale mucho? ¿El dinero compra la conciencia?. Averígualo.

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