Muertes pequeñas. Emma Flint. 2018

Muertes_pequenas_Josevi_BlenderMuertes pequeñas o pequeñas muertes, no sé cual sería la traducción apropiada para su original en inglés, «Little deaths», pero en cualquier caso tanto monta, monta tanto.

La desaparición de dos criaturas podría dar título a la novela, tanto en el sentido de la muerte de dos niños, como en el sentido de dos muertes sin importancia, pequeñas, sin repercusión, pero en cualquier caso es irrelevante, el argumento central se aleja mucho de estas apreciaciones, de cualquiera de las dos.

La muerte es un asunto secundario, accesorio, da igual si ésta lo es de un niño o un adulto. En el fondo es una novela sobre prejuicios sociales, pero también sobre feminismo y también sobre el poder de la prensa. De todo hay en la viña, la verdad de la narración es la crítica social, sustento de la novela negra actual y de siempre, su esencia, en el momento que sea y en la sociedad que sea. Y Muertes pequeñas rechaza victimismos y melodramatismos, desea exponer los vicios, degeneraciones y carencias que rodea a la sociedad moderna que todos conformamos, dispuesta a condenar sin pruebas o a juzgar sin fundamentos. Aunque en ningún momento desprecia los sentimientos de los afectados por tan real desgracia, siempre desligados de casi todo el resto de la humanidad, que no hace nada por comprenderlos.

Leer el resto de la reseña en Moon Magazine.

 

ficha_novela_emma_flint

 

 

 

 

La hija del tiempo. Josephine Tey. 1951

Vaya ladrillo. O vaya obra suprema. Tú decides. Tengo la sensación de que estoy sumergido en el ambiente inglés de Holmes de exquisitas formas y fondos tan educado, civilizado y proclive al té, que es el colmo del manierismo y afectación de la novela negra inglesa. Hasta actrices famosas de teatro entre los protas.

image

La investigación data de un crimen y sus repercusiones en la historia de sucesión monárquica en la Inglaterra  del XV. Otra vez: ahí es ná. La hija del tiempo está clasificada como una de las mejores “novelas negras de todos los tiempos” aunque otorgarle este calificativo depende de lo que se entienda por novela negra. Pero eso es cuestión filosófica a la que no me atrevo ni acercarme.

Quien se espere una novela negra al uso va apañao. Poirot, Miss Marple podrían ser perfectamente sus protagonistas, así como el ya mencionado Holmes. El ambiente de recogimiento es asombroso. Y el caso, ya te digo, del XV.

Entre los recuerdos, que es lo único que somos, me salpicaban a veces gotas de la ventana indiscreta de Don Hitchcock, con un metomentodo recluido entre cuatro paredes, o de las aventuras de Sherlock con un Carradine en el papel del sumiso discípulo Holmes.